Verso
Éxodo
En el libro: Trilogía; "Llego en I, dos, 3"

Éxodo
La veo muy solitaria
a la casa de doña Candelaria.
El techo a dos aguas
cede al peso del abandono.
Puedo entender lo que sintieron,
los que allí vivieron.
Surcos marcados por el arado
en el sendero estrecho,
sembradíos para el ganado
y el eco sin cuerpo ni mugido.
Los árboles, hastiados,
sacuden el silencio como un polvo añejo.
El desencanto en sus venas
aún espera el aleteo de las aves...
y el viento
aún espera el matutino trinar
para unirse a la sinfonía.